
La Palabra de Dios es muy clara cuando dice que Cristo murió por nosotros y nosotros deberíamos vivir para quien murió por nosotros.
El servicio es algo en lo que todo cristiano debiera involucrarse. No hay alguien que tenga que servir y alguien que esté eximido de hacerlo. Todos nosotros tenemos capacidades diversas dadas y energizadas por Dios. Es imperioso que desarrollemos una vida de servicio Cristiano indiscriminado.